Si eres corredor deberías saber esto sobre la cintilla iliotibial

Cintilla

Si eres corredor o triatleta habrás oído hablar en alguna ocasión del síndrome de la cintila iliotibial y lo incapacitante que resulta ser cuando aparece el dolor en la parte exterior de la rodilla.

El tratamiento convencional para resolver este problema resulta doloroso y en muchas ocasiones es insuficiente. Hacer un abordaje sistémico puede ser una buena decisión en la gran mayoría de los casos.

En algunas ocasiones encontramos en el síndrome de la cintilla iliotibial tensión a lo largo de la cintilla y un tono excesivo en el tensor, atribuimos con buen criterio que esto es la causa del dolor en la parte externa de la tibia, las recomendaciones bajo este panorama suelen ir encaminadas a realizar estiramientos para reducir el tono y estirar el músculo, nada más desencaminado ya que obviamos algo importante en la función muscular y es la sinergia con otros músculos, me explico, la gran mayoría de las veces un músculo tenso responde así por la debilidad de otro músculo, imaginaos un mástil de un barco, a ambos lados los obenques (cables con tensores que estabilizan el mástil) son los que mantienen el equilibrio frente al viento y el balanceo del barco, qué ocurre cuando el obenque de estribor se destensa, se afloja (músculo débil), el mástil tenderá a caer a estribor. Y quién tendrá que evitarlo, efectivamente, el obenque de babor, cómo, tensándose más. Por lo tanto sería inútil estirar el obenque que mantiene la tensión con el fin de relajarlo y que no produzca dolor, haríamos que el mástil se desequilibrara y acabaría por caerse.

En un estudio reciente de la Universidad de Kentucky, se ha comprobado que es muy difícil cambiar de longitud la cintilla iliotibial por lo tanto el estiramiento no llega a reducir el dolor ni solucionar el problema, se pudo comprobar que la longitud de la cintilla en corredores sanos y en corredores con dolor en la rodilla no variaba, era prácticamente la misma. Este mismo estudio concluyó con la apuesta por el fortalecimiento de la musculatura de la cadera, glúteo medio, glúteo mayor, etc, como solución eficaz contra el dolor provocado por la tensión en la cintilla iliotibial.

Fuente: http://www.theglobeandmail.com/life/health-and-fitness/fitness/running/strengthening-beats-stretching-when-it-comes-to-this-common-running-injury/article4365074/

El Dr. George Goodheart, quiropráctico estadounidense, descubrió una relación estrecha entre la musculatura y los órganos del cuerpo, observó la relación que mantienen al compartir la trayectoria de los nervios periféricos que salen a través de los espacios entre vértebras, esta relación le llevó a realizar una clasificación de cada músculo con su órgano asociado, comprobando que cuando un órgano concreto está alterado o existen síntomas relacionados, el músculo asociado, también se ve afectado.

El músculo tensor de la fascia lata es un músculo asociado al intestino grueso, esto quiere decir que cualquier alteración a nivel digestivo puede alterar la función del tensor de la fascia lata, esto se puede comprobar mediante el test muscular utilizado en kinesiología, donde comprobamos si el músculo se encuentra inhibido, hipertónico o congelado debido a una disfunción digestiva o endocrina.

Sabemos que existen otros tantos factores que intervienen directamente como pueden ser desequilibrios entre las cadenas musculares, aducctores débiles, genuvaro ( rodillas arqueadas) retroversión iliaca, una mala técnica de carrera, flexionar la rodilla por encima de los 30º en la carrera, sobrepronación, etc. Pero esto que es tratable y ya sabemos como corregirlo, está condicionado a la función neuromuscular del tensor de la fascia lata, y es aquí donde haremos hincapié.

Si volvemos a la relación con el intestino grueso, y si has leído hasta aquí es porque tienes dolor en la rodilla o lo has tenido, te interesará saber que una alteración en la función de la válvula iliocecal, (válvula que se encuentra situada en la unión del intestino grueso con el delgado y cuya función es la de abrir y cerrar la compuerta para que pase el bolo alimenticio, el quilo, del intestino delgado al grueso y no retorne), puede producir gases, estreñimiento, diarrea, apendicitis, obesidad, dolor de la columna lumbar y disfunciones digestivas.

Si se produce una disfunción digestiva, el tensor de la fascia lata puede que se vea afectado, recibiendo una respuesta neuromuscular alterada, de manera que su tono variará, reduciendo su funcionalidad.

Esta situación mantenida en el tiempo puede provocar compensaciones y tracciones de la cintilla que causen el dolor característico en la parte externa de la tibia, que comienza levemente cuando inicias la carrera y que va en aumento cuando subes la intensidad, obligando en muchos casos a parar, esto es una falta de capacidad de adaptación del sistema nervioso que está afectando al músculo.

Si la causa fuera esta, estas de enhorabuena, porque al estimular una serie de reflejos neurolinfáticos bloqueados que afectan a la función de la válvula iliocecal y reequilibrar la función neuromuscular del tensor de la fascia lata, la recuperación será más rápida, menos tediosa y volverás antes a calzarte las zapatillas.

Esto es un factor importante que evaluámos en el plan de optimización deportiva especial para triatletas, evaluamos el tensor de la fascia lata en relación con el sistema digestivo, para descartar esta relación y para asegurar un buen trabajo de la cintilla iliotibial.

About Author: Alberto Civantos
Osteópata, Titulado superior en terapias naturales RCU. Diplomado en integración clínica osteopática, Diplomado en osteopatía estructural, visceral y craneal. Formado en Kinesiología aplicada basada en neurología funcional, Preparador deportivo especializado en la optimización del rendimiento deportivo a través de la reflexokinesia (RK). Check your Motion international certified.Miembro de la Osteopathic sports care association.

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