Objeto del blog

He de matizar antes de comenzar, que existe una realidad socio-económica que debemos tener en cuenta para poder analizar con objetividad la información. Esta realidad es la influencia socio-económica que existe en el ámbito de la salud en el mundo occidental y otras tantas culturas.

Tenemos que tener claro que los avances en temas de salud, en la actualidad,  vienen marcados por el interés económico por encima del interés social.

Quiero decir que ningún estudio científico de cierta envergadura llega a su término a no ser que exista una rentabilidad económica que respalde la inversión necesaria para que llegue a ser realidad.

Si el remedio o el fármaco que se descubre para tal o cual enfermedad no es susceptible de ser patentado, no llegará a materializarse, y por lo tanto no podremos beneficiarnos de él.

Muchos estudios en fases iniciales con muy buenas expectativas, realizados en universidades y organismos especializados, han quedado en agua de borrajas.

Sin ir más lejos y por poner un ejemplo el estudio realizado por la Dra. Almudena Ramón Cueto, científica experta en lesión medular, tras muchos años investigando y publicando sus resultados en las mejores revistas de su ámbito, ha descubierto cómo reparar la médula espinal dañada en las personas parapléjicas y tetrapléjicas.

El experimento consiste en transplantar células de glia envolvente olfatoria, del propio paciente, en las zonas lesionadas, el experimento ha dado excelentes resultados en roedores y primates, y cumple con absoluto rigor las exigencias europeas del método científico para desarrollar el estudio en humanos.

Algo tan impresionante como este avance se está viendo paralizado por no existir financiación institucional, y al no existir patente sobre el tratamiento, tampoco financiación privada. Más información: Fundación IRSN http://www.firsn.com/index.php/news/87-comunicado-cientifica-experta-en-lesion-medular-abandona-el-csic-por-no-poder-investigar-en-su-institutoq.html

 La conclusión que invito a reflexionar es si debemos considerar únicamente lo que científicamente está probado o debemos también considerar lo que observamos  empíricamente y  clínicamente a diario en las consultas de terapias naturales y a través de estudios científicos independientes que escapan de las garras de la industria farmacéutica.