¿Aprovechas bien la energía de los carbohidratos?

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La vía metabólica principal de la degradación de los carbohidratos comienza en la glucólisis, si queremos aprovechar al máximo los nutrientes para obtener energía el proceso debe continuar con el ciclo de krebs y la cadena de transporte de electrones. Uno de los factores que pueden limitar el rendimiento deportivo es la interrupción de una o varias de las ocho fases dentro del ciclo de Krebs.

Haremos una descripción del proceso sintetizada y esquemática para entenderlo mejor.

Glucólisis: Es la vía metabólica inicial de la degradación de carbohidratos u oxidación de la glucosa.

Ciclo de Krebs: Se trata de una ruta metabólica celular constituida por 8 fases de reacciones químicas, con el objetivo principal de obtener energía.

Fosforilación oxidativa (Cadena de transporte de electrones): Es en esta etapa donde obtenemos la mayor cantidad de energía en forma de ATP (Adenosín trifosfato), la gasolina del cuerpo obtenida de los nutrientes de los carbohidratos.

Cada vez que comemos un plato de pasta, se inicia el proceso de degradación de los carbohidratos para obtener energía. Lo ideal sería que la demanda de energía por parte de nuestra activada deportiva fuera satisfecha con los aportes nutricionales de nuestra dieta y de las reservas energéticas de nuestros músculos, sin llegar a agotarlos. Para que esta situación ideal se produzca deben cumplirse las tres etapas, glucólisis, ciclo de Krebs y cadena de transporte de electrones.
Si alguna de estas etapas se ve interrumpida no podremos trabajar al 100% por mucho que lo intentemos, podemos matar moscas a cañonazos, utilizando productos energéticos que nos ayudarán momentáneamente, pero no regularan el metabolismo.

En presencia de oxigeno la glucólisis proporcionará la llave para entrar en el ciclo de krebs (el ácido pirúvico, piruvato), sin esta molécula no entraremos en el ciclo de krebs. Otra condición para que entre la llave en la mitocondria y abra la puerta y continuar el proceso, es la presencia de O2, sin él, el ácido pirúvico tomará otra vía, la anaeróbica, y esto no nos interesa de momento, ya que se convertirá en ácido láctico.

Uno de las etapas donde suele interrumpirse el proceso es en el ciclo de Krebs, para que os hagáis una idea, cuando estamos acatarrados o inmersos en algún proceso infeccioso, al activarse el sistema inmunitario, se bloquean una serie de enzimas, y sin ellas no se produce la finalización del ciclo de krebs, este bloqueo es uno de los factores que hacen que nos sintamos cansados y con poca energía mientras dura la gripe.
Una de las claves dentro de las etapas del ciclo es el CO2 (Dioxido de Carbono), la mitocondria utiliza el CO2 para un gran número de fases metabólicas, sin el CO2 no podrían finalizar muchas reacciones químicas.
Una deficiencia de CO2 en sangre puede provocar una alteración en el equilibrio ácido-base modificando el pH produciéndose una alcalinización y un desequilibrio en los electrolitos corporales. Esto a su vez puede producir una sintomatología diversa, rampas, tensión muscular, piernas débiles, por citar algunas.
Existen una variedad de causas por las cuales podemos tener disminuidos los niveles de CO2 en sangre, y no solo la alteración del ciclo de krebs a nivel celular, pero sí hay que tenerlo en cuenta.Acido citrico
El proceso metabólico del ciclo de krebs termina con la producción de CO2, H2O y ATP.

Por lo tanto, saber que el ciclo de krebs llega a su fase final y da paso a la activación de la cadena de transporte de electrones es vital para mantener un equilibrio en el metabolismo de los carbohidratos y asegurarnos que obtenemos el máximo rendimiento de los nutrientes que aportamos en la dieta y lo más importante, que nuestro organismo no está hipotecando energía en resolver un bloqueo metabólico y así satisfacer las necesidades energéticas de un esfuerzo deportivo.

Existe una amplia variedad de síntomas que nos pueden hacer sospechar que no obtenemos energía de forma adecuada, pero casi todos ellos son multifactoriales, por lo tanto consideraremos el cansancio, la apatía y falta de motivación como indicadores de que el cuerpo nos demanda más de lo que aportamos en la dieta, si sufrimos calambres de forma habitual, contracturas, demasiada tensión muscular y hormigueos, también lo tendremos en cuenta.

¿Cómo podemos regular el ciclo de krebs?

Normalmente basta con encontrar qué cofactor es el que necesitamos para reactivar el ciclo.
Cuando hablamos de cofactor nos referimos a los componentes de tipo no proteico cuya misión es complementar una proteína, que normalmente es una enzima, activándola para que esta pueda actuar catalizando una reacción química.
Existen cofactores que son pequeños iones metálicos, cofactores inorgánicos como son el Magnesio, Cobre, Manganeso, Molibdeno, Zinc, y existen cofactores orgánicos, también llamados coenzimas, que son la mayoría de las vitaminas, siendo el grupo de vitaminas B el más habitual.
Algo importante a tener en cuenta es que el cofactor que necesitemos debe estar en la proporción adecuada para activar la enzima y así reactivar el ciclo de krebs.

Podemos pensar que los nutrientes que acabamos de citar, minerales y vitaminas los obtenemos diariamente de la dieta, y es cierto, pero no en la proporción que desearíamos.
Cada vez estamos más carentes de minerales y vitaminas obtenidos a través de la dieta y aunque los obtuviéramos, cuando el organismo requiere una cantidad mayor para satisfacer una necesidad puntual, no lo encuentra en la dieta habitual, digamos que vamos muy justitos, a no ser que nos alimentemos con productos certificados como orgánicos o ecológicos y sepamos que no han sido sometidos a procesos de fertilización con pesticidas, fertilizantes, etc y además tengamos conocimientos para cocinarlos de manera que no desnaturalicemos los nutrientes que contienen, pero esto no es lo habitual.

El remedio parece sencillo, ahora bien, debemos concretar qué cofactor es el que necesitamos realmente y complementarlo en la dieta, no serviría de nada tomar un complemento vitamínico o mineral y pensar que cubrimos todas las necesidades, ya que en este caso estaríamos ofreciendo al organismo recursos sin especificar en que queremos que utilice esos recursos, la interacción entre unos y otros y las demandas a nivel multisistémico harían inviable una recuperación rápida y precisa para restablecer el equilibrio allí donde necesitamos.

Una vez que hayamos encontrado el cofactor necesario para reactivar la fase metabólica, la ingesta de este mineral concreto o vitamina concreta en su justa proporción, hará que se reactive la fase volviendo a activar la reacción química y cerrar el ciclo, de manera que el proceso se complete con la cadena de transporte de electrones y obtener la energía que necesitamos.

Una de las maneras de saber si el ciclo de Krebs se encuentra alterado es comprobando la demanda de CO2 en el organismo mediante el test muscular utilizado en kinesiología aplicada.

Os recomiendo valorar esta prueba dada la importancia que tiene obtener la máxima energía posible de los carbohidratos sin que esto suponga un esfuerzo extra de nuestro cuerpo y empiece a reclutar glucosa por otras vías metabólicas.

 

About Author: Alberto Civantos
Osteópata, Titulado superior en terapias naturales RCU. Diplomado en integración clínica osteopática, Diplomado en osteopatía estructural, visceral y craneal. Formado en Kinesiología aplicada basada en neurología funcional, Preparador deportivo especializado en la optimización del rendimiento deportivo a través de la reflexokinesia (RK). Check your Motion international certified.Miembro de la Osteopathic sports care association.

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